LUNES, 24 DE JULIO DE 2006
Sociedad
Concierto en el ciclo "Noches y almenas"
El humor de Sánchez-Ferlosio, en la voz de Amancio Prada

Amancio Prada
durante el concierto
Amancio
Prada también puede llevar, con su voz, humor y gracia a quienes le escuchan,
como demostró con las canciones de Chicho Sánchez-Ferlosio.
Acostumbrados en Ávila a escucharle con
sus canciones de Juan de la Cruz, el recital que titula "El cantar tiene
sentido" es distinto, cargado de la fuerza e ironía de quien escribió muchas canciones (la más conocida
los “Círculos viciosos” de Joaquín Sabina) pero sólo publicó un disco, un
personaje original al que tras su muerte Prada ha querido rendir homenaje con
“Hasta otro día, Chicho”.
Aunque algunos temas de él ya pertenecen
al repertorio del cantante del Bierzo, como “La vecina”, a la que él puso
música hace tiempo, entre otras se oyeron “Si las cosas no fueran” o “Por el
camino viene”, con las que Prada deleitó a las más de mil personas que le
escucharon en el patio del Episcopio, y a quienes divirtió contando
chascarrillos de Sánchez-Ferlosio (1940-2003), como la forma en que llegó a
componer una canción de amor a su vecina, o con la original “Hoy no me levanto
yo”.
Acompañado al piano por Pedro
Navarrete, Hilary Fielding al violonchelo y Juan Pedro Cornejo al acordeón, no
dudó en relatar la historia o el trasfondo de cada tema, como la “Canción de la
adúltera”, un divertido diálogo encontrado en una casete, que a Amancio Prada
costó recuperar aunque no incluyó en el disco, publicado hace unos meses.
Fuerte ovación de despedida
Sánchez-Ferlosio estuvo muy ligado al
poeta, filólogo y filósofo Agustín García Calvo, a través del cual Prada le
conoció. Así, algunas canciones que pudieron escucharse son textos de García
Calvo musicados por el desaparecido homenajeado, como “Tú, cuya mano”, una
auténtica delicia para el final del concierto.
“Yo, eso de irme y luego
volver…”, reconoció Prada, que no lo practica en el escenario. Por eso,
tras recibir una fuerte ovación, regaló a quienes participaron de su música del
“Adiós ríos, adiós fontes” de Rosalía de Castro, de un tema del “Cántico
espiritual”, y del “Libre te quiero”, de García Calvo, para despedirse.
El concierto de Amacio Prada en el
Epsicopio sufrió, como esperemos no lo padezcan otros espectáculos, de las
visitas teatralizadas a la Muralla. Alguna solución puede haber para otros
eventos y evitar que sobre la voz de la “llama de amor viva” de Juan de la Cruz
se escuche “…los hermanos Pinzones, eran unos marineros…” que recordaban a
Colón en el adarve de la Muralla.
Carlos de Miguel
redaccion@aviladigital.com